![]() |
| Edad biológica vs edad cronológica |
miércoles, 11 de marzo de 2015
Aumento de procesos inflamatorios: La práctica excesiva del ejercicio induce al estrés oxidativo y este a su vez se puede relacionar con varios desordenes como los procesos inflamatorios, estos resultados se pueden observar en deportistas de élite, que muchas veces aparecen con una edad física superior a la biológica debido a la inflamación y envejecimiento que conlleva su excesiva actividad física.
Desgaste del glucógeno muscular y hepático: El glucógeno contenido en los músculos sirve para abastecer de energía el proceso de contracción muscular. El glucógeno hepático se encarga de ayudar a mantener los niveles de glucosa en sangre adecuados. Durante los ejercicios de resistencia que superan los 90-120 minutos de duración, los depósitos musculares de glucógeno descienden tanto que incluso se puede llegar al punto en el que ya no se pueda continuar realizando la actividad. El agotamiento del glucógeno también se puede dar cuando, después de muchos días de entrenamiento, la degradación del glucógeno muscular es superior a la reposición. Este agotamiento también se puede producir cuando se repite un ejercicio de intensidad elevada varias veces durante una competición o un entrenamiento. Cuando todo esto ocurre, se experimenta una sensación de cansancio que obliga a interrumpir el ejercicio o a bajar drasticamente el ritmo.
![]() |
| Hígado-glucógeno |
Aumento del consumo de oxígeno: Necesitamos del oxigeno para vivir y también para cualquier contracción muscular, toda contracción muscular necesita de oxigeno extra para su acción. cuando hacemos ejercicio nuestros músculos son sometidos a contracciones continuas que aumentan los requerimientos de oxigeno comparados con la inactividad. Este aumento del consumo de oxigeno en el ejercicio en comparación con la inactividad nos proporciona un valor para medir la intensidad del ejercicio.
![]() |
| consumo de oxigeno |
martes, 10 de marzo de 2015
Formación de radicales libres: Aunque son ampliamente conocidos los beneficios que provienen de la práctica regular de ejercicio físico, existe también considerable evidencia de que, durante su práctica, aumenta la producción de radicales libres que producen daño oxidativo en el tejido muscular, hígado, sangre y, posiblemente, en otras estructuras. Para contrarrestar dicho daño, en los últimos tiempos se ha arraigado en nuestra sociedad la creencia de que el consumo habitual de determinados productos y suplementos antioxidantes mejora no sólo el estado de salud, sino también el rendimiento deportivo. El ejercicio intenso provoca falta de oxigeno en varios tejidos de órganos como riñón o bazo. Esto sucede porque la sangre es desviada para cubrir su demanda en los músculos esqueleticos activos y la piel, aunque también estos músculos esqueleticos activos y la piel, aunque también estos músculos sufren de hipoxias relativas ya que el oxigeno no es suficiente para toda la demanda requerida. Esto puede manifestarse varias horas después del ejercicio de alta intensidad o duración conduce a un incremento significativo en la producción de radicales libres, sobrepasando las defensas antioxidantes.
![]() |
| referencias |
Información respecto al tema.
En este tema hablaremos sobre algunos efectos físiologicos que ocurren mientras practicamos ejercicio, tales como son: el estrés oxidativo, la disminución del sistema inmune, la secreción del cortisol, la incrementa de incidencia de enfermedades, la formación de radicales libres, el aumento del consumo de oxigeno, el desgaste del glucogeno muscular y hepatico, y el aumento de procesos inflamatorios.
Estrés oxidativo: Es un estado en el cual se encuentra alterado el balance entre prooxidantes antioxidantes. Este desequilibrio se produce a causa de un exceso de especies reactivas y/o por deficiencia en los mecanismos antioxidantes, conduciendo al daño celular y al envejecimiento.
Disminución del sistema inmune: Si bien la experiencia parece apuntar a que el ejercicio de resistencia practicado de forma habitual puede aumentar la incidencia de problemas infecciosos (por ejemplo, cuadros catarrales), en la actualidad no existen datos cientificos que confirmen la existencia de inmunosupresión crónica a causa del entrenamiento. Sin embargo, la disminución de la actividad celular (celulas NK y linfocitos, ambas participan activamente en la defensa del organismo frente a infecciones), en las horas posteriores al ejercicio puede suponer un periodo de ventana (entre 2 y 72 horas) que aumente la vulnerabilidad a las infecciones.
Secreción del cortisol: El cortisol (hidrocortisona) es una hormona esteroidea, o glucocorticoide, producida por la glandula suprarrenal. Se libera como respuesta al estrés y a un nivel bajo de glucocorticoides en la sangre. Sus funciones principales son incrementar el nivel de azúcar en la sangre a través de la gloconeogénesis, suprimir el sistema inmunologico y ayudar al metabolismo de grasas, proteínas, y carbohidratos. El entrenamiento con pesas deteriora algunas de las acciones catabólicas directas del cortisol; al poner cierta resistencia regular a los músculos, se impide que los receptores de cortisol en los músculos trabajen correctamente, sin embargo no es una completa inhibición, ya que entrenar tiende a estimular la liberación de cortisol.
El ejercicio incrementa la incidencia de infecciones: cuando los atletas fracasan en recuperarse del entrenamiento, se encuentran progresivamente fatigados y sufren de un prolongado bajo rendimiento. También pueden sufrir de frecuentes infecciones menores (particularmente infecciones respiratorias). En ausencia de otra causa medica, esto es frecuentemente llamado síndrome de sobreentrenamiento, desgaste, deterioro o fatiga crónica en atletas. La condición es secundaria al stress del entrenamiento pero la causa exacta y la fisiopatología es desconocida. Muchos factores pueden llevar al fracaso en la recuperación del entrenamiento o las competencias.
En este tema hablaremos sobre algunos efectos físiologicos que ocurren mientras practicamos ejercicio, tales como son: el estrés oxidativo, la disminución del sistema inmune, la secreción del cortisol, la incrementa de incidencia de enfermedades, la formación de radicales libres, el aumento del consumo de oxigeno, el desgaste del glucogeno muscular y hepatico, y el aumento de procesos inflamatorios.
Estrés oxidativo: Es un estado en el cual se encuentra alterado el balance entre prooxidantes antioxidantes. Este desequilibrio se produce a causa de un exceso de especies reactivas y/o por deficiencia en los mecanismos antioxidantes, conduciendo al daño celular y al envejecimiento.
Disminución del sistema inmune: Si bien la experiencia parece apuntar a que el ejercicio de resistencia practicado de forma habitual puede aumentar la incidencia de problemas infecciosos (por ejemplo, cuadros catarrales), en la actualidad no existen datos cientificos que confirmen la existencia de inmunosupresión crónica a causa del entrenamiento. Sin embargo, la disminución de la actividad celular (celulas NK y linfocitos, ambas participan activamente en la defensa del organismo frente a infecciones), en las horas posteriores al ejercicio puede suponer un periodo de ventana (entre 2 y 72 horas) que aumente la vulnerabilidad a las infecciones.
Secreción del cortisol: El cortisol (hidrocortisona) es una hormona esteroidea, o glucocorticoide, producida por la glandula suprarrenal. Se libera como respuesta al estrés y a un nivel bajo de glucocorticoides en la sangre. Sus funciones principales son incrementar el nivel de azúcar en la sangre a través de la gloconeogénesis, suprimir el sistema inmunologico y ayudar al metabolismo de grasas, proteínas, y carbohidratos. El entrenamiento con pesas deteriora algunas de las acciones catabólicas directas del cortisol; al poner cierta resistencia regular a los músculos, se impide que los receptores de cortisol en los músculos trabajen correctamente, sin embargo no es una completa inhibición, ya que entrenar tiende a estimular la liberación de cortisol.
El ejercicio incrementa la incidencia de infecciones: cuando los atletas fracasan en recuperarse del entrenamiento, se encuentran progresivamente fatigados y sufren de un prolongado bajo rendimiento. También pueden sufrir de frecuentes infecciones menores (particularmente infecciones respiratorias). En ausencia de otra causa medica, esto es frecuentemente llamado síndrome de sobreentrenamiento, desgaste, deterioro o fatiga crónica en atletas. La condición es secundaria al stress del entrenamiento pero la causa exacta y la fisiopatología es desconocida. Muchos factores pueden llevar al fracaso en la recuperación del entrenamiento o las competencias.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



